Diario 9

Cuando eres el error que nadie quiere y lo has visto una y otra vez a lo largo de tu vida llega un momento en el que no queda nada más que hacer, nada más que sentir.

El corazón se pone su armadura para no salir tan lastimado la próxima vez que alguien te lastime dejándote de lado, cuando te lastimen dándote por sentado.

Es memorizarte que no eres para nada especial y que eres una persona cualquiera en el mundo, una persona totalmente nula y completamente reemplazable,  adueñandote de eso como parte de ti para que no te afecte cuando te pase nuevamente.

Puede ser algo derrotista pensar así, algo pesimista dirían algunos pero la realidad es que no, pensando de esta manera te ahorras múltiples decepciones y dolores en el corazón.

Comentarios

Preferidas