relato 4
Hoy desperté un poco acalorada, es de esos días en dónde sólo una cosa ocupa mi mente "sexo", trato de actuar con disimulo, no está bien que una mujer demuestre su deseo de esa manera, que vergüenza me da, especialmente con Dios, una buena cristiana no puede pensar estás cosas.
Pero aún así estoy yo en esa cama con mi teléfono a un lado, esperen ese no es mi teléfono, es el teléfono de mi trabajo, pienso, ¿Dónde estará mi teléfono? Pero ahora estoy tan caliente que no lo busco, sino que comienzo a tocarme a mi misma.
Empiezo a gemir y oigo de repente la voz de mi crush que me dice: sigue así bonita que rico eso que haces y como dices mi nombre mientras te tocas.- pare de tocarme rápidamente y recordé dónde estaba el teléfono y sentí mucha vergüenza, el había visto y escuchado todo. Mi teléfono estaba a un lado de la cama anoche estaba en video llamada con mi crush y nos quedamos dormidos, no lo recordaba.
Cuando me detuve el vuelve a hablar y dice: mírame, estoy así por ti.- lo miro y tiene una gran erección en su mano y me ordena que continúe con lo mío, me dice: no me dejes así bonita, continúa tocandote para mí.
Yo empiezo a tocarme timidamente de nuevo, a lo que el continúa tocándose suavemente. De pronto me habla y me dice: ábrete más para mí, déjame verte bien.- yo me excito más y Hago justo lo que me dice, me da algo de pena y creo que el lo nota, porque me dice: tranquila mi amor con calma, abre más tus piernas, eres increíblemente sensual.
No lo creo nunca he Sido sensual, mucho menos he hecho cosas como estas pero allí estaba haciendo todo lo que el me decía. Ya no tenía control de mi propio cuerpo, él lo tenía y sacó provecho de la situación. Me ordenó abrir más la piernas y tocarme el clítoris estimularlo con una mano mientras con la otra me masajeaba los senos, mientras lo hacía podía escucharlo gemir y decirme: - buena chica, eres muy obediente, mereces un premio. ¿Quieres que te folle?.- yo completamente fuera de mi sólo puedo decir:- sí por favor, follame.- a ver ¿quién es esta mujer?, Luce como yo, está en mi cama pero no puedo ser yo, o sí. Mi cabeza está dividida entre la excitación y la sorpresa hasta que escucho la siguiente orden.
Ahora te meteras los dedos, tal y como quieres que te folle, duro y sin contemplaciones.- y claro el cuerpo de la zorra que está en mi cama hace justo lo que pide y se mete un dedo y luego dos, todo esto frente a la cámara. - estás demasiado cerrada ¿así quieres que te folle? Mi pene no va a entrar allí mete tres dedos, cómo si fuera yo. - ¿tres? No creo que entren...- No me interesa, ¿crees que tienes opciones? Cuando eres mía debes obedecer o te castigaré.- sí, señor. - sigo en piloto automático y me lamo los dedos para que entren más fácil hasta que logro penetrarme con los tres dedos. Y lo escucho gemir y llamarme buena chica nuevamente. Amo mucho escuchar a un hombre gemir y gruñir de placer en especial si yo soy la causa y eso me hace estremecer y tocarme hasta conseguir el orgasmo.
¡Que divina estás Dios!.- Escucho del otro lado.- ahora es mi turno, mírame, mira lo duro que estoy por tu culpa y, mírame, no dejes de mirarme como me tienes.- yo concentrada en mirar su pene. ¿Cómo es que estoy haciendo esto y no puedo parar? Está riquísimo eso si, quiero lamerlo y de manera inconsciente saco la lengua. - ¿te gusta? - me pregunta.- si, me encanta.- puedo ver el deseo en tu cara, si te estuviera en frente te follaria por la boca y me correria para que te llenes de mí.- me ordena entonces.- arrodillate con las piernas abiertas y sube el teléfono como si yo estuviera parado en frente de tí.- lo hago obviamente, porque no se quién está en mi cuerpo. Y me dice: -acabaré en tu linda carita para ver como mi semen chorrea por todo tu cuerpo.- A lo que escucho su gruñido que me hace saber que ya ha acabado y me hace estremecer nuevamente, cosa que me devuelve a la realidad. Y comienzo a volver a ser yo. Cuelgo la llamada y me visto todavía en shock, sin saber exactamente qué acaba de suceder. Lo único que se es que tenía mucho tiempo sin un orgasmo tan intenso. Estoy nerviosa y ansiosa se que jamás olvidaré esa experiencia.
Comentarios
Publicar un comentario